
Normalmente, al tener cámaras de videos o fotográficas nos vemos tentados a comprar accesorios como memorias adicionales o baterías extras, para garantizar el mayor uso de nuestros equipos. Lo que muchos no saben es que los fabricantes de cámaras (y otros dispositivos) tienen importantes ingresos vendiendo accesorios tanto como los propios equipos. Un ejemplo claro de lo que digo son las impresoras, hoy se venden impresoras en poco más de 25 dólares y los cartuchos o repositorios de tintas de reemplazo cuestan exactamente lo mismo.
Pero volviendo a las cámaras, estos fabricantes han encontrado una competencia fuerte en los fabricantes de accesorios genéricos que existen también en industrias como la medicina o la de los autos. La solución, en el caso tecnológico, fue añadirle algo de “inteligencia” a sus accesorios para que los dispositivos solo acepten el original.
Para explicar lo anterior mejor, usemos otro ejemplo. Panasonic en sus cámaras LUMIX ha actualizado el firmware con código que compara las baterías (recargables propietarias) insertadas y en caso de que no sea una autorizada por Panasonic, entonces no te permite utilizarla. Es decir, si la batería que compraste no es Panasonic, no podrás usarla en tu cámara.
Así que antes de comprar baterías de terceros para tus cámaras, es importante que no solo investigues antes si van a funcionar con tu dispositivo sino que también tengas la certeza por parte del vendedor de que en caso contrario puedas devolverla y recuperar tu dinero.





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